Algunos tejados de Capileira y montaña al fondo. Eran las 11 de la mañana.
Al atardecer fui a pintar entre las sinuosas callejuelas. Cuestas y curvas confundían la perspectiva.
Las montañas eran lo que más me atraía, pero resultaban difíciles de plasmar. Estaban llenas de matices. Esta acuarela está hecha mirando al barranco de Poqueira, nombre del río que pasa por Capileira, Bubión y Pampaneira.Las Alpujarras nunca me han defraudado; al igual que muchos viajeros ingleses, siempre he visto en ellas un lugar mágico y encantador, tanto, que ni las cuestas me costaba subir y bajar (y mira que son empinadas).
El tiempo ha sido magnífico todo el fin de semana. Muchos compañeros de distintos puntos de España. Almerienses, madrileños, vallisoletanos, cordobeses, sevillanos, etc., etc. Y en cuanto a lo pintado... verdaderas maravillas, sobre todo la demostración de José Ismer, que nos hizo una demostración en directo pintando una vista del castillo de Calatañazor que guardaba en su memoria. Fue preciosa.
































José Luis Fabre, nuestro "viejo" maestro, incansable, no paró de hacer demostraciones de cielos y tierras de la campiña sevillana, para deleite de todos los viandantes que pasaron por la plaza.



